viernes, 26 de enero de 2018

CINE - "Requiem para un film olvidado", de Ernesto Baca: Crónica de la extinción

La historia que cuenta el cineasta experimental Ernesto Baca en su última película, Réquiem para un film olvidado, tiene su inicio en una fecha muy precisa y de perfil profético: 12-12-12. Ese día, el 12 de diciembre de 2012, la multinacional Kodak discontinuó la producción de película para cine, demoliendo sus plantas productoras. Por eso la palabra “film” en el título resulta precisa e irremplazable: Baca se apresta a narrar la historia personal de su vínculo no solo con el cine, sino con el film, ese soporte físico y vital que signó los primeros cien años de historia del arte de la imagen en movimiento.
Baca es un artista que milita por aquellos formatos tradicionales que el devenir tecnológico ha declarado actualmente obsoletos y Réquiem para un film olvidado es un manifiesto a la vez político y artístico. Un acto de magia, en tanto el director entiende al cine como la manufactura de lo maravilloso, pero también un acto de resistencia en la batalla contra la extinción. Construida a partir de las herramientas del cine experimental, que en sus manos parecen producir resultados no muy distintos de los obtenidos por precursores del género como Narcisa Hirsch o Claudio Caldini en la efervescente década de 1970, la película representa un verdadero desafío para el espectador moderno. La narrativa de Baca es arborescente, deambulante al punto de muchas veces parecer inconexa. Pero en ese dejar fluir su propio relato el director va acumulando ideas y preguntas, aunque a veces su prosa se vuelve algo excesiva, recargada.
 Entre las muchas ideas que propone, Baca relaciona el concepto de lo maternal, ese núcleo que representa el propio origen y la conformación de una identidad, con lo que para él mismo en tanto artista significan los formatos experimentales del cine analógico, en particular el Super 8. Del mismo modo compara el cambio de costumbres que implicó su conversión a la religión hindú siendo parte de una familia de tradicional base católica, con el cambio que representa el paso del celuloide al digital en el cine. Alteraciones que para un cineasta radical implican antes un cambio de fe que una mera modificación en las condiciones de trabajo. Porque Baca parece relacionarse con el cine del mismo modo en que se relaciona con lo sagrado, como si de algún modo las películas encarnaran la parte trascendente de su forma de transitar lo humano.
Sin embargo hay mucho de digital en el cine de base analógica de Baca. En su extraordinaria banda sonora se superponen una cantidad de sonidos muchas veces cercanos a géneros de la música electrónica como el noise o el industrial, que generan el ambiente ideal para los alucinados montajes de Baca. Pero al mismo tiempo resultan ambiguos en relación con su manifiesto de artesano pre digital. A esta aparente contradicción responde el propio director, ya pasada la primera mitad de la proyección: “Madre, ninguna cultura está separada de otra. Esto es una ilusión. Ninguna cultura es mejor que la otra. Esto es otra ilusión. Todas tienen sus propios fines y solo tomamos de ellas lo que de verdad nos sirve.”
De esta forma Réquiem por un film olvidado no solo es el registro de una búsqueda estética y cinematográfica, sino un diario de preguntas existenciales que alimentan una búsqueda mayor, algo que con ligereza reduccionista podría entenderse como el sentido de la vida. Y en el medio una declaración de principios que es a la vez un grito desesperado: “No busco público: busco testigos.” 

Artículo publicado originalmente en la sección Espectáculos de Página/12.

jueves, 25 de enero de 2018

CINE - "Apuesta maestra" (Molly's Game), de Aaron Sorkin: La esquiadorcita que dio el mal paso

Versión megalómana de “la costurerita que dio el mal paso”, Apuesta maestra es la historia de una chica inteligente, de buena familia, con una carrera exitosa en los deportes y un futuro universitario promisorio, que sin embargo termina enredada en problemas mayúsculos a partir de algunas decisiones que deberían haber sido más meditadas. Siendo reduccionistas, más o menos así es el camino que recorre Molly Bloom. Hija de un prestigioso psicoanalista, esquiadora profesional y a punto de entrar a estudiar derecho, Molly sufre un terrible accidente durante las pruebas clasificatorias para los Juegos Olímpicos de invierno, en una de las disciplinas más peligrosas de slalom en velocidad. Ese accidente cambia su vida y es el punto de partida de esta historia elegida por el exitoso guionista Aaron Sorkin para comenzar su carrera como director. La decisión resulta lógica: Apuesta maestra es una película de guión, una de esas en las que los personajes hablan rápido y mucho. En primer lugar como vehículo expresivo de personajes ingeniosos (avatares del ingenio del guionista), pero también porque hay muchas cosas que, a falta de un recurso narrativo menos literal, necesitan ser explicadas de forma clara y directa. ¿Es decir que muchas veces los personajes que parecen mantener un diálogo en realidad están explicando algo que sería imposible que el espectador entendiera a partir de la simple acción? Algo así. Hay todo un subgénero de películas de este tipo y Sorkin se especializa en ellas. Basta mencionar sus antecedentes para saber de qué tipo de película es Apuesta maestra. Sorkin fue el guionista de West Wing, serie que marcó su época justamente por la agudeza de sus guiones, ganó un Oscar por Red social (David Fincher, 2010) y fue nominado por El juego de la fortuna (Bennett Miller, 2012). Que su trabajo como guionista haya recibido una nueva nominación por esta película habla de la habilidad con que el hombre maneja los hilos de su oficio.
Pero no todo es explicación en Apuesta maestra. Sorkin consigue generar intriga para contar la historia de Molly, que a partir del accidente y como una inconsciente forma de oponerse a los designios de un padre exigente y controlador, decide mudarse a Los Angeles para trabajar de camarera en un bar de moda. Ahí conoce a un buscavidas hi class que nunca se sabe bien cómo gana el dinero, pero que la convence para que trabaje como su secretaria privada. A través de él comienza a organizar juegos de póquer que son clandestinos pero sin llegar a ser ilegales, a los que su nuevo jefe convoca a estrellas de cine, empresarios, deportistas y músicos famosos. Una forma de ganar mucha plata simplemente dejando que sean los demás quienes la pierdan. Pero su jefe es lo que en castellano rioplatense se denomina un sorete y Molly termina quedándose con su agenda de contactos para organizar sus propios juegos. Por supuesto, terminará involucrada con gente que hubiera sido mejor no conocer, dando pie a una segunda trama policíaco legal que abona a otro popular subgénero: las películas de juicios.
Sorkin se las arregla para que Molly y muchos de los personajes con los que se cruza resulten atractivos a partir de sus lenguas filosas, capaces de responder en velocidad como si todos fueran dueños del ingenio de un gran guionista. Lo cual es cierto. Apuesta maestra se mueve rápido y no da respiro, pero Sorkin también tiene la inteligencia de parar la pelota en momentos clave y contrabandear escenas de gran carga emotiva. Como la charla que Molly tiene con su padre (Kevin Costner, siempre efectivo), que por sí sola consigue sumarle a los personajes, en este caso padre e hija, otro nivel de lectura, una nueva dimensión que los aparta de la literalidad y los vuelve más profundos. Humanos. 

Artículo publicado originalmente en la sección Espectáculos de Página/12.

miércoles, 24 de enero de 2018

CINE - Anuncio de candidatos a los premios de la Academia 2018: 90 años de Oscar

“Buen día y bienvenidos a las nominaciones para la nonagésima entrega de los premios Oscar”. Esas fueron las palabras con las que John Bailey, presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas de los Estados Unidos, dio comienzo al sencillo anuncio de los títulos elegidos para competir por los premios más populares de la industria del cine. Que además, como indicó Bailey, representa una edición histórica, la número 90 desde que los responsables de la meca del cine decidieron reunirse en 1929 para premiarse entre ellos. Desde entonces mucha agua (y mucha sangre, sudor y lágrimas) corrieron bajo el puente de los Oscar, incluido el simpático papelón ocurrido sobre el final de la entrega del año pasado, cuando los responsables de la organización confundieron los sobre que revelarían el nombre de la mejor película del 2017, haciendo que por unos pocos minutos los miembros del equipo del musical La La Land festejaran un premio que finalmente se llevó el drama Luz de luna.
Nada de eso ocurrió en este acto que ayer a las 10 de la mañana, hora local, fue televisado a todo el mundo desde un despojado set de de la ciudad de Los Angeles, en el que todo se desarrolló con absoluta ligereza y normalidad. El mismo fue conducido por la actriz estadounidense Tiffany Haddish y el británico Andy Serkis, quienes se encargaron de ir revelando uno a uno, de forma rápida y descontracturada, los nominados en cada una de las 24 categorías instituidas para la ocasión. Este año competirán en ellas representantes de 59 películas que incluyen producciones de los cinco continentes, entre cortos y largometrajes, ficciones, documentales y films animados. Y aunque no se entregó ningún premio, porque sólo se dieron a conocer los nombres de los candidatos, aun así puede decirse que hubo ganadores y perdedores, reconocidos y olvidados.
Sin duda el premio mayor de la jornada se lo llevó la película La forma del agua, fábula romántica con elementos fantásticos que representa el último trabajo del mexicano Guillermo del Toro. La misma arrasó con las nominaciones, quedándose con 13, apenas uno bajo el record histórico de 14 que comparten la mencionada La La Land, (Damien Chazelle, 2016), Titánic (James Cameron, 1997) y Eva al desnudo (Joseph Mankiewicz, 1950). Dicha cosecha incluye a casi todos los rubros principales, entre ellos los de mejor película y director, mejor actriz protagónica y de reparto (Sally Hawkins y Octavia Spencer), mejor actor de reparto para Richard Jenkins y mejor guión original, además de otros 7 que abarcan la mayoría de los rubros técnicos. De esta manera La forma del agua ratifica su rol de caballo del comisario con el que también participó en algunas de las paradas previas de esta temporada de premios 2018. Entre ellas los Globos de Oro (7 nominaciones y 2 premios), los británicos BAFTA (11 nominaciones) y las dos nominaciones del Sindicato de Actores (SAG) para Hawkins y Jenkins.
Pero si el tsunami de nominaciones que obtuvo el trabajo de Del Toro no resultó sorpresivo, tampoco lo fueron las otras 8 películas que completan la lista de candidatas a mejor película, en tanto todas ellas son también figuritas repetidas, cuyos nombres vienen pasando de entrega de premio en entrega de premio. Es preciso mencionar que esta falta de sorpresa de algún modo está vinculada a la decisión de la Academia de liberar, hace algunos años atrás, el cupo de nominaciones en la categoría estrella, permitiendo un número ilimitado de candidatas. Y las nominadas son: Llámame por tu nombre del italiano Luca Guadagnino; Las horas más oscuras del inglés Joe Wright; Dunkerque de Christopher Nolan (otro británico); ¡Huye! de Jordan Peele; Lady Bird, de la joven y también actriz Greta Gerwig; El hilo fantasma de Paul Thomas Anderson; The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono de Steven Spielberg; y Tres anuncios por un crimen de Martin McDonagh, el tercer británico del grupo.
Aunque es cierto que no hay nada sorpresivo en esta lista en la que no hay ningún nombre inesperado, sin embargo ciertas presencias resultan llamativas debido a las características de algunas estas producciones. Tal es el caso de ¡Huye!, película con potentes elementos del cine de terror e incluso el gore, géneros que estadísticamente no se encuentran entre los favoritos de los miembros de la Academia. De hecho entre sus productoras se cuenta Blumhouse, sello dedicado casi exclusivamente a producir películas de este tipo. La de Peele recibió un total de 4 nominaciones, incluyendo mejor director, actor y guión. En cambio sí puede resultar una moderada sorpresa la ausencia de algunos nombres que comienzan a constatarse a medida que se analiza la lista completa de nominaciones.
Las más notorias son, sin dudas, las de Spielberg y McDonagh en el rubro a mejor director. Sobre todo la del británico, ya que su película ocupa el tercer lugar en el podio de las películas más nominadas de este año, con siete candidaturas, detrás de las 8 de Dunkerque y las 13 de La forma del agua. Lo de Spielberg sorprende más por el peso específico de su nombre, ya que su película solo cosechó una segunda nominación, la de mejor actriz para la infaltable Meryl Streep, quien desde 1979 acumula 21 nominaciones y tres estatuillas (una de ellas como actriz de reparto). Ni siquiera Tom Hanks consiguió sumarse más como actor protagónico de The Post, volviendo a poner de relevancia el poco interés histórico que la comunidad de Hollywood parece tener por la obra de Spielberg a la hora de los bifes.
Si se tienen en cuenta los antecedentes, quizá lo más inesperado resulten las 6 nominaciones recibidas por El hilo fantasma, octavo largometraje de Paul Thomas Anderson, que había pasado prácticamente inadvertido por los Globos de Oro y apenas un poco más en los Bafta. Además de las de mejor película y director, el film suma las nominaciones de Daniel Day-Lewis como mejor actor y la de Lesly Manville a mejor actriz de reparto. Por el contrario, merecido y esperado es el reconocimiento que recibió el elenco de Tres anuncios por un crimen, sumando la candidatura a mejor actriz de Frances McDormand y las de mejor actor de reparto por partida doble para Woody Harrelson y Sam Rockwell. 6 nominaciones son las que recibió Las horas más oscuras, el drama histórico protagonizado por Gary Oldman en la piel de Winston Churchill, gran candidato a quedarse con la estatuilla de mejor actor. Curiosamente puede pensarse a Las horas más oscuras como contraparte de Dunkerque, ya que desde distintos ángulos ambas regresan sobre el papel del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. Entre ambas acumulan 14 nominaciones.
Entre las más relevantes para América latina, además de las de Del Toro (quien competirá no solo como director, sino también por la estatuilla de mejor guión y, en su rol de productor, por la de mejor película), figura la que recibió el director chileno Sebastián Lelio, cuyo último trabajo, Una mujer fantástica, es una de las 5 candidatas a quedarse con el premio a Mejor Película en Lengua extranjera, categoría en la que resulta una de las candidatas más serias. Su gran competidora será The Square, del sueco Ruben Östlund, que ya obtuvo 17 premios internacionales. Ambas habían sido candidatas a los Globos de Oro en la misma categoría, pero en esa ocasión el premio se lo llevó En pedazos, del director alemán de origen turco Fatih Akim, que ni siquiera figura entre las candidatas a los Oscar.
El reconocimiento para Una mujer fantástica parece formar parte de la ola inclusiva que llegó hasta las playas de la Academia luego de que hace dos años la comunidad de actores negros de los Estados Unidos acusara a los Oscar de ser un premio racista, debido a la baja cantidad de nominaciones que suele recibir la minoría afroamericana. La consecuencia directa se vio el año pasado, donde gran cantidad de artistas de color fueron reconocidos, incluyendo el premio a Luz de luna como mejor película. Dicho impulso parece haberse extendido también a los artistas y a las temáticas del colectivo LGBTI. Si bien la película de Lelio es la más visible en ese terreno, ya que cuenta con la impecable labor protagónica de la actriz transgénero Daniela Vega (quien pasó este año por el Festival de Mar del Plata, donde se proyectó Una mujer fantástica), también debe mencionarse al documental Strong Island, del director transgénero Yance Ford, una de las cinco elegidas para competir en su categoría. Además pueden incluirse aquí las múltiples nominaciones recibidas por Llámame por tu nombre, que narra una historia de amor gay.
Acá es donde se terminan las palabras y comienza el tiempo de las votaciones, las apuestas y también del lobby que, como las brujas, todos dicen que no existe pero... Solo queda esperar a que en la noche del domingo 4 de marzo en el tradicional Kodak Theatre de Hollywood, cuyo nombre hoy resulta un tanto anacrónico, una bandada de sobres voladores revele ante millones de telespectadores los nombres de quienes se abrazarán por un rato a la gloria de los premios. Que no siempre es la gloria de la historia. 

Artículo publicado originalmente en la sección Espectáculos de Página/12.

CINE - Curiosidades de las nominaciones a la 90º entrega de los Oscar


1) De obtener el permio de mejor director Guillermo del Toro se convertiría en el tercer mexicano en ganarlo en el último lustro, después de que Alfonso Cuarón se lo llevara en 2014 con Gravedad y que Alejandro González Iñárritu hiciera lo propio por partida doble con Birdman (2015) y El renacido (2016).

2) Dobles nominaciones son las que recibieron la diseñadora Sarah Greenwood y la decoradora Katie Spencer (Mejor Diseño de Producción) y la vestuarista Jacqueline Durran (Mejor Vestuario) por sus trabajos en La Bella y la Bestia y Las horas más oscuras. Ellas son las únicas que este año tienen posibilidades de llevarse un Oscar por dos películas distintas.

3) También están duplicadas las nominaciones en las categorías de Mejor Edición de Sonido y Mejor Mezcla de Sonido. Ambas albergan a los mismos cinco candidatos: Baby Driver, Blade Runner 2049, La guerra de las galaxias: Los últimos Jedi y las omnipresentes Dunkerque y La forma del agua.

4) Por lo menos curiosa resulta la nominación de Koby Briant en la categoría Mejor Corto Animado por Dear Basketball, de Glen Keane, del cual el famoso basquetbolista es protagonista, productor y guionista.

5) En las listas de los rubros técnicos se acumulan películas que no participan de las categorías principales, aunque se trata de algunos de los títulos más recaudadores del año. Entre ellas pueden mencionarse las 5 nominaciones de Blade Runner 2049, las 4 de La guerra de las galaxias: Los últimos Jedi o las 3 de Baby Driver.

6) Cantidad de películas nominadas: 59

7) Películas más nominadas:

13 - La forma del agua
.8  - Dunkerque
.7  - Tres anuncios por un crimen
.6  - Las horas más oscuras
.......El hilo invisible
.5  - Lady Bird
.......Blade Runner 2049
.4  - Llámame por tu nombre
.......¡Huye!
.......La Guerra de las galaxias: Los últimos Jedi
.......Mudbound

Artículo publicado originalmente en la seccción Espectáculos de Página/12.

martes, 23 de enero de 2018

CINE - Lista completa de películas nominadas a los Oscar 2018

Mejor Película

¡Huye! (Get Out!)
Dunkerque (Dunkirk)
El hilo fantasma (Phantom Thread)
Llámame por tu nombre (Call me by your Name)
Las horas más oscuras (Darkest Hour)
Lady Bird 
La forma del agua (The Sahpe of Water)
The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono (The Post)
Tres anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Eebing, Missouri)

Mejor director 

Christopher Nolan, por Dunkerque 
Jordan Peele, por ¡Huye! 
Greta Gerwig, por Lady Bird 
Paul Thomas Anderson, por El hilo fantasma 
Guillermo del Toro, por La forma del Agua 

Mejor Película extranjera 

Una mujer fantástica (Chile), de Sebastián Lelio
L’insulte (El insulto; Libano), de Ziad Doueri
Nelyubov (Sin amor; Rusia), de Andrey Zvyagintsev
Teströl és lélekröl (En cuerpo y alma; Hungría), de Ildikó Enyedi
The square (Suecia), de Ruben Östlund

Mejor actriz 

Sally Hawkins, por La forma del agua 
Frances McDormand, por Tres anuncios por un crimen 
Margot Robbie, por I, Tonya 
Saoirse Ronan, por Lady Bird 
Meryl Streep, por The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono 

Mejor Actriz de Reparto 

Mary J. Blige, por Mudbound 
Allison Janney, por I, Tonya 
Lesly Manville, por El hilo fantasma 
Laurie Metclaf, por Lady Bird 
Octavia Spencer, por La forma del agua 

Mejor Actor 

Timothée Chalamet, por Llámame por tu nombre 
Daniel Day-Lewis, por El hilo fantasma 
Dalien Kaluuya, por ¡Huye! 
Gary Oldman, por Las horas más oscuras 
Denzel Washington, por Roman J. Israel, Esq. 

Mejor Actor de reparto 

Willem Dafoe, por The Florida Project 
Woody Harrelson y Sam Rockwell, por Tres anuncios por un crimen 
Richard Jenkins, por La forma del agua 
Christopher Plummer, por Todo el dinero del mundo 

Mejor Guion original 

Jordan Peele, por ¡Huye! 
Greta Gerwig, por Lady Bird 
Vanessa Taylor y Guillermo del Toro, por La forma del agua 
Emily V. Gordon y Kumail Nanjiani, por Un amor inseparable 
Martin McDonagh, por Tres anuncios por un crimen 

Mejor Guion adaptado 

James Ivory y Luca Gudagnino por Llámame por tu nombre, sobre novela de André Aciman
Scott Neustadter y Michael H. Webber por The Disater Artist: Obra maestra, sobre libro de Greg Sestero y Tom Bissell
Scott Frank, Michael Green y James Mangold por Logan, sobre novela gráfica de Mark Millar y Steven McNiven
Aaron Sorkin por Apuesta Maestra (Molly’s Game), sobre libro de Molly Bloom
Dee Rees y Virgil Williams por Mudbound, sobre novela de Hillary Jordan

Mejor Película Documental

Abacus: Small Enough to Jail, del director Steve James, y los productores Mark Mitten y Julie Goldman
Faces Places (Francia), de los directores Agnès Varda y JR, y la productora Rosalie Varda
Icarus, del director Bryan Fogel y el productor Dan Cogan
De sidste mænd i Aleppo (El último hombre en Aleppo; Siria / Dinamarca), del director Firas Fayyad, y los productores Kareem Abeed y Søren Steen Jespersen
Strong Island, del director Yance Ford y la productora Joslyn Barnes

Mejor Película Animada 

Coco, del director Lee Unkrich y la productora Darla Anderson
El viaje de Ferdinand, de Calos Saldanha
Un jefe en pañales, del director Tom McGrath y el productor Ramsey Naito
Loving Vincent, de los directores Dorota Kobiela y Hugh Welchman, y el productor Ivan Mactaggart
The Breadwinner, de Nora Twomey y el productor Anthony Leo

Mejor Canción 

“Mighty River”, de Mary J. Blige, Raphael Saadiq y Taura Stinson, por Mudbound 
“Mystery Of Love”, de Sufjan Stevens, por Llámame por tu nombre 
“Remember Me”, de Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez, por Coco 
“Stand Up For Something”, música de Diane Warren y letra de Lonnie R. Lynn y Diane Warren, por Marshall 
“This Is Me”, de Benj Pasek yJustin Paul, por El gran Showman

Mejor Diseño de producción 

Sarah Greenwood y Katie Spencer, por La bella y la bestia 
Sarah Greenwood y Katie Spencer, por Las horas más oscuras 
Dennis Gassner y Alessandra Querzola, por Blade Runner 2049 
Nathan Crowley y Gary Fettis, por Dunkerque 
Paul Denham Austerberry, Shane Vieau y Jeff Melvin, por La forma del agua 

Mejor Fotografía 

Bruno Delbonnel, por Las horas más oscuras 
Rachel Morrison, por Mudbound 
Roger A. Deakins, por Blade Runner 2049 
Hoyte van Hoytema, por Dunkerque 
Dan Laustsen, por La forma del agua 

Mejor Montaje 

Paul Machliss y Jonathan Amos, por Baby Driver 
Lee Smith, por Dunkerque 
Sidney Wolinsky, por La forma del agua 
Jon Gregory, por Tres anuncios por un crimen 
Tatiana S. Riegel, por I, Tonya 

Mejor Vestuario 

Jacqueline Durran, por La bella y la bestia 
Jacqueline Durran, por Las horas más oscuras 
Mark Bridges, por El hilo fantasma 
Luis Sequeira, por La forma del agua 
Consolata Boyle, por Victoria y Abdul 

Mejor Edición de Sonido 

Julian Slater por Baby Driver 
Richard King y Alex Gibson, por Dunkerque 
Mark Mangini y Theo Green, Blade Runner 2049 
Matthew Wood y Ren Klyce, por La guerra de las galaxias: Los últimos Jedi 
Nathan Robitaille y Nelson Ferreira, por La forma del agua 

Mejor Mezcla de Sonido 

Julian Slater, Tim Cavagin y Mary H. Ellis, por Baby Driver 
Mark Weingarten, Gregg Landaker y Gary A. Rizzo, por Dunkerque 
Ron Bartlett, Doug Hemphill y Mac Ruth, Blade Runner 2049 
David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce y Stuart Wilson, por La guerra de las galaxias: Los últimos Jedi 
Christian Cooke, Brad Zoern y Glen Gauthier, por La forma del agua 

Mejor Música Original 

Hans Zimmer por Dunkerque 
Johnny Greenwood por El hilo fantasma
John Williams por La guerra de las galaxias: Los últimos Jedi 
Carter Burwell por Tres anuncios por un crimen
Alexandre Desplat por La forma del agua 

Mejores Efectos Visuales 

John Nelson, Gerd Nefzer, Paul Lambert y Richard R. Hoover, por Blade Runner 2049 
Joe Letteri, Daniel Barrett, Dan Lemmon y Joel Whist, por El planeta de los simios: La guerra 
Christopher Townsend, Guy Williams, Jonathan Fawkner y Dan Sudick, por Guardianes de la Galaxia, Vol. 2 
Ben Morris, Mike Mulholland, Neal Scanlan y Chris Corbould, por La guerra de las galaxias: Los últimos Jedi 
Stephen Rosenbaum, Jeff White, Scott Benza y Mike Meinardus, por Kong: La isla calavera

Mejor Maquillaje y Peinado 

Kazuhiro Tsuji, David Malinowski y Lucy Sibbick por Las horas más oscuras 
Daniel Phillips y Lou Sheppard por Victoria y Abdul 
Arjen Tuiten por Extraordinario 

Mejor cortometraje 

The Eleven O’clock (Australia), de Derin Seale y Josh Lawson
The silent Child (Reino Unido), de Chris Overton y Rachel Shenton
DeKalb Laboratory, de Reed Van Dyk
My Nephew Emmeth, de Kevin Wilson, Jr.
Watu Wote / All of Us (Kenya / Alemania), de Katja Benrath y Tobias Rosen

Mejor Cortometraje Animado 

Dear Basketball, de Glen Keane y Kobe Bryant
Negative space (Francia), de Max Porter y Ru Kuwahata
Revolting Rhymes (Reino Unido), de Jakob Schuh y Jan Lachauer
Garden Party (Francia), de Victor Caire, Gabriel Grapperon y otros directores.
Lou, de Dave Mullins y Dana Murray

Mejor Cortometraje Documental 

Edith+Eddie, de Laura Checkoway y Thomas Lee Wright
Heroin (e), de Elaine McMillion Sheldon y Kerrin Sheldon
Heaven Is a Traffic Jam on the 405, de Frank Stiefel
Knife skills, de Thomas Lennon
Traffic Stop, de Kate Davis y David Heilbroner