En casa se veía poco cine y no porque no nos gustara, más bien porque no se podía: un sueldo de maestra en los ’70 apenas cubría los gastos de tres hijos, que pronto seríamos cuatro. Será por eso que durante mucho tiempo tuve fresco como un tajo el paraíso perdido de los hijos únicos, cuando en el viejo cine Los Ángeles solamente cabíamos Mamá y yo.
lunes, 21 de noviembre de 2011
LA COLUMNA TORCIDA - La madre de Bambi era comunista
En casa se veía poco cine y no porque no nos gustara, más bien porque no se podía: un sueldo de maestra en los ’70 apenas cubría los gastos de tres hijos, que pronto seríamos cuatro. Será por eso que durante mucho tiempo tuve fresco como un tajo el paraíso perdido de los hijos únicos, cuando en el viejo cine Los Ángeles solamente cabíamos Mamá y yo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
LIBROS - Libro Guinness de Records Mundiales: El libro de los 15 minutos de fama para cualquiera
Quién que haya sido chico no soñó alguna vez con un nuevo par de zapatillas que lo hicieran veloz como el viento. Quién no quiso ser la de mejor promedio o la que mejor dibujaba mariposas en el grado. O el más fuerte, o quien saltaba más lejos, más alto o más veces. Es ese espíritu juguetón y competitivo, siempre bien predispuesto para cualquier tipo de sorpresa y que es tan propio de la infancia, el que permite que un libro que cabecea entre el asombro y el ridículo, como es el Guinness de los Records Mundiales, se convierta en un recorrido por algunas de las maravillas del mundo que nunca estarán entre las siete más famosas.
Justamente el gran atractivo del Libro Guinness, su fuerza más grande, es su carácter por completo democrático: no hay forma de no recorrer sus páginas sin decir por lo menos una docena de veces “este idiota podría ser yo”. Porque ya no se trata de ser el de los pies más ligeros, como Aquiles en La Iliada, o el más fuerte o el más alto, como Hércules y Goliat: el Guinness le permite a cualquiera ser lo más de lo más en la empresa que a cada uno se le ocurra.
Con el reciente lanzamiento de la versión 2012 del famoso Libro de los Records -que cumple así 55 años de ediciones ininterrumpidas-, esa amplitud duplica la curiosidad del lector. Porque uno llega a preguntarse: ¿qué es lo más increíble? ¿Qué el inglés Sam Batho se haya devorado dos paquetes de berro en el tiempo record de 49,69 segundos, o que su modesta hazaña merezca un lugar destacado en este libro, foto incluida? De eso se trata esta enciclopedia de un solo tomo, que sanamente sabe reírse de sí misma. Ahí reside el secreto de su popularidad.
Como toda leyenda, la de este libro también tiene un origen. En 1951, durante una amable competencia de tiro en el Condado Wexford en Irlanda, Sir Hugh Beaver -que por entonces era director administrativo de la famosa Cervecería Guinness-, hizo una pregunta intrascendente: ¿cuál es el pájaro de caza más rápido de Europa? Cómo es seguro que la cerveza corría fuerte en aquellos irlandeses días de campo, la discusión se habrá tornado acalorada y pronto los tiradores cambiaron rifles por libros. Sin embargo no hubo uno solo en la fecunda biblioteca de Sir Hugh que diera con la respuesta buscada. Como no sólo las cuestiones importantes merecen la satisfacción de una respuesta, cuatro años más tarde y con un sin fin de preguntas tan intrascendentes como aquella primera, el 27 de agosto llegaba a las librerías la primera edición argentina del Guinness World Records, que antes de la Navidad de ese año se convirtió en el libro más vendido del Reino Unido.
Con astucia, el Guinness es tan global como democrático y no se cierra sobre su origen británico: sus páginas registran marcas de todas partes del mundo, haciendo que sus posibles mercados sean igual de vastos. No faltan entonces los argentinos propietarios de algún record mundial, como Carlos Alberto Balbiani, quien construyó la pistola más pequeña del mundo, que mide apenas 5,5 cm. Y dispara balitas de calibre 0,68 mm. O Víctor Rubilar, que es la persona en realizar malabares con pelotas de fútbol durante más tiempo: unos humildes 10 segundos.
Que esta edición 2012 del Guinness llegue a las librerías un mes y medio antes que el año en cuestión, debería computarse como un record extra. Una suerte Bonus Track que tiene una explicación que, claro, es exclusivamente comercial: poner el libro en las bateas con el tiempo suficiente de llegar siempre bien preparados para la Navidad. El Libro Guinness representa cabalmente las ambiciones humanas. Por un lado la del conocimiento, recabando interesantes datos del universo, la historia y la naturaleza. Pero también la del reconocimiento. Sin saberlo, la creación de Sir Hugh Beaver confirma aquella profecía de Andy Warhol: acá cualquiera puede tener sus 15 minutos de gloria.
Artículo publicado originalmente en la sección Cultura de Tiempo Argentino.
viernes, 11 de noviembre de 2011
CINE - Festival de cine de Mar del Plata: Se acerca el final
Se acerca el final del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Ya en el día de mañana se conocerán los ganadores de cada una de las secciones competitivas. Sabiendo escuchar las voces a la salida de las proyecciones, se puede ir teniendo una idea acerca del futuro, aunque difícilmente pueda arriesgarse algún pronóstico. Sí es posible asegurar que algunas películas, sobre todo en la competencia internacional, han sido recibidas de modo absolutamente bipolar, como la versión del Fausto de Goethe del director ruso Alexander Sokurov, o Tiranosaurio, del inglés Paddy Considine: ambas películas dividieron a los espectadores entre quienes las aman y quienes las odian. Películas que generan discusiones que se reproducen en los bares y las esquinas, un síntoma de que el Festival cumple con su misión de transitar y transmitir el cine de manera apasionada.Por su parte en la competencia Latinoamericana se vieron ayer dos nuevos títulos. En primer término la película colombiana Todos tus muertos, que utiliza la historia de un campesino que una mañana de elecciones en su pueblo se encuentra con una enorme pila de cadáveres que alguien ha dejado en su campo, para retratar la violenta actualidad de un país dividido. Más tarde se proyectó el film Girimunho, de los brasileros Clarissa Campolina y Helvécio Marins Jr. Bellamente fotografiada y con algunas interesantes secuencias musicales, Girimunho narra un momento en la vida de la vieja Bastu. Ante la muerte de su marido, ella debe aprender a convivir con un mundo de fantasmas que incluye la memoria, las tradiciones y uno más literal, el de su esposo, que parece empeñarse en no abandonar su taller. Dentro de esta misma competencia también se proyectaron (y se repiten mañana) dos de sus mejores exponentes: la brasileña Trabalhar cansa, de la dupla integrada por Juliana Rojas y MarcoDutra, y la argentina El campo, de Hernán Belón, protagonizada por Dolores Fonzi y Leo Sbaraglia.
Para hoy son varias las propuestas que no deberían dejarse pasar. Dentro del ciclo de que incluye producciones francesas previas a la aparición de la Nouvelle Vague, se proyecta Las vacaciones del Sr. Houlot, del enorme Jacques Tati, película de 1953 que da comienzo a la serie de las protagonizadas por su clásico personaje. También se proyectan varios títulos de la retrospectiva dedicada a Rodolfo Kuhn, precursor del cine independiente en la Argentina. Entre ellas La hora de María y el pájaro de oro, Los jóvenes viejos, Ufa con el sexo y Luz, cámara, acción. Ya cerca de la medianoche habrá una invasión de terror, suspenso y comedia incorrecta. Podrán verse la cubana Juan of the dead; Penumbra, de los hermanos Bogliano; Super, de James Gunn (uno de los invitados del Festival); La plegaria del vidente, de Gonzalo calzada, que combina el policial con lo paranormal, para ficcionalizar un caso policial ocurrido aquí en Mar del Plata durante los años 90. Por último, la gran Malditos Sean!, de los directores argentinos Demián Rugna y Fabián Forte, que este año ya fue premiada en varios festivales de cine fantástico de todo el mundo, incluyendo el de Porto Alegre, el Buenos Aires Rojo Sangre y, hace apenas unos días, en el Festival de Horror de Sudáfrica. A la una de la mañana, ya entrado el día sábado, volverá a proyectarse el documental sobre Roger Corman, para cerrar una noche entre el culto y lo oculto.jueves, 10 de noviembre de 2011
CINE - Continua el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata: Cuando el público responde
Entre las propuestas que entusiasmaron a la platea, en el día de ayer pudieron verse dentro de la competencia Latinoamericana la comedia argentino chilena Tiempos menos modernos, del director neuquino Simón Franco, y la peruana Las malas intenciones, de Rosario García-Montero. La primera cuenta la historia de un gaucho tehuelche que en los ’90 vive tranquilo en su rancho en la estepa patagónica. Duro y persistente, Payaguala parece moldeado por el duro paisaje que lo rodea. Sin embargo, cuando recibe del gobierno (el de Carlos Menem en aquel entonces) un kit de televisión satelital, la vida de este hombre trabajador y hosco cambia. Si antes su contacto con el mundo era mínimo, fruto de su misantropía, ahora no saldrá de su casa, atrapado por la melosa telenovela "Alma mía" o las intrigas de un reality show. Un humor sencillo y algunos detalles le alcanzan a Simón Franco para plantear la idea de que todavía se pueden seguir comprando espejitos de colores. En cambio la película peruana elige la ironía y una situación más compleja, para retratar el intenso clima político de aquel país en la década del ’80. Cayetana es una niña de diez años bastante especial. Hija de una familia de clase alta, criada más por las sirvientas que por su madre, Cayetana transita su soledad como muchos otros chicos: entre el sarcasmo y el sadismo. Cuando su madre regresa embarazada de un largo viaje de trabajo, Cayetana comenzará a sacar secreta pero peligrosamente toda su agresividad contenida. A pesar de algunas metáforas sobrecargadas, un guión por momentos sentencioso y los escenarios oníricos que la propia niña genera a partir de su propia versión de los próceres peruanos, Las malas intenciones y su protagonista pueden resultar cautivantes para un público amplio.Entre las propuestas inusuales que se destacan para el día de hoy están Exploits of a Hollywood Rebel, y puede mencionarse el documental sobre el director Roger Corman, clásico del Cine clase B y padre de la última gran generación de cineastas norteamericanos, la de los años setenta. O el último episodio de la trilogía Plaga Zombie, mítica creación de la productora Farsa. Y también el homenaje a la directora Gabriela David, fallecida en 2010, con la proyección de su última película, La mosca en la ceniza, una ficción sobre la trata de personas.
Publicado originalmente en la sección Cultura de Tiempo Argentino.
martes, 8 de noviembre de 2011
CINE - Comenzó el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata: 26 páginas de cine
El Festival Internacional de cine de Mar del Plata comenzó el sábado a la noche su edición número 26: la apertura estuvo a cargo de ¡Vivan las antípodas!, del director ruso Victor Kossakovsky, una de las películas incluidas en la Competencia Internacional. La pelícla propone el viejo juego de reflejar los opuestos, a partir de elegir 4 pares de lugares en el mundo que se encuentren entre sí en el exacto lado opuesto del planeta: Argentina y China; Chile y Rusia; España y Nueva Zelandia, y Botswana con Hawai. Con un notable manejo de cámara y virtuosismo fotográfico que muchas veces casi llega a pecar de excesivo, el film de Kossakovsky va encontrando lazos entre estos sitios en apariencia desconectados. Esos lazos aveces son legítimos y otras un poco forzados, tal vez por ello la película oscile entre los aciertos y la intrascendencia, al punto de darle mayor prescencia a alguna de sus secciones en detrimento de otras, que apenas tienen un desarrollo mínimo. El gran acierto: el duo de gauchos entrerrianos que con su ingenio inocente parecen comunicarse con breves frases que muchas veces parecen haikus surrealistas.
Dentro de la competencia Latinoamericana se ha podido ver el film colombiano Porfirio, de Alejandro Landés. El título refiere al nombre de su protagonista, un hombre de clase baja de la ciudad de Bogotá, que ha quedado paralítico al recibir accidentalmente un disparo militar en la columna. La película –una docuficción interpretada por sus protagonistas reales–, reconstruye la vida cotidiana de Porfirio Ramírez, sus dificultades diarias para cuestiones tan básicas como asearse, ir al baño o hacer el amor. El relato crece a partir del atractivo de su protagonista, este Porfirio que sobrelleva su dolor como va pudiendo, aunque también es cierto que en tren de buscar la naturalidad caiga algunas veces en ciertos desbordes innecesarios. Otro film de esta competencia es la salvadoreña El lugar más pequeño, de la directora Tatiana Huezo Sánchez, que sigue a un grupo de personas que relatan el regreso a su pueblo en la selva, luego de la tremenda guerra civil que azotó a El Salvador entre 1979 y 1992. El film consigue conmover con recursos tan válidos y tan sencillos como sus propios personajes, un grupo de campesinos tenaces y adoloridos.
Dentro de la competencia Argentina impactó Diablo, dirigida y escrita por el periodista Nicanor Loreti y protagonizada por Juan Palomino. Diablo se interna en el cine de género, combinando de modo lúdico humor absurdo y violencia, y tanto remite al cine de Robert Rodríguez y Tarantino, como al del inglés Guy Ritchie. Interesante emergente de un género que viene creciendo y que puede funcionar para capturar una porción del público joven que rehúye al cine nacional. Obvia candidata al premio de la gente.
Claro que la programación del festival no se reduce a sus competencias principales, sino que incluye una interesante lista de opciones. El rescate de los clásicos es una de las especialidades de la casa. Se ha proyectado en 16 mm Crimen en París, película de 1947 de Henri-Georges Clouzot, director conocido como “El Hitchcock francés”, o la irrepetible Los Traidores, de Raymundo Gleyzer, a quien vuelve a homenajearse. Dentro de los cines marginales, puede verse la sección Las venas abiertas… (de América Latina), que se sumerge en el pantano oscuro de la cinefilia: el cine de género latinoamericano. Uno de los grandes atractivos de esta sección no oficial es Juan de los muertos, promocionada como la primera película cubana en abordar la temática zombie. Material siempre dispuesto a ofrecerse a nuevas metáfora, el director Alejandro Brugués –nacido en la Argentina pero formado en la famosa escuela de cine de San Antonio de los Baños de Cuba–, se sirve de los muertos vivos para atravesar la compleja situación política de la isla, sin privarse ni de humor ni de efectos especiales. Puede decirse entonces: Habemus Festival.