Mostrando las entradas con la etiqueta Literatura Asiática. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Literatura Asiática. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de octubre de 2012

LIBROS y CINE - El chino Mo-Yan ganó el Nobel de Literatura:

Quién puede negarlo: Mo-Yan es un hombre de suerte. Porque para quedarse con el Nobel de Literatura cuando los favoritos eran los más taquilleros Murakami y Philip Roth, hay que tener un poco de suerte. Lo mismo puede pensarse de un autor que obtiene un premio que nombres como Joyce, Kafka o Borges, por citar al menos tres autores ineludibles de la literatura del siglo XX, no han tenido la suerte de recibir. Pero si estos argumentos a favor de la fortuna de Mo-Yan resultaran insuficientes, entonces hablemos de cine. Cualquier escritor sabe que las adaptaciones cinematográficas pueden convertirse en una pesadilla; redituable, pero pesadilla al fin. Pero no para Mo-Yan: en 1987 su novela Sorgo rojo fue adaptada por el debutante Zhang Yimou, luego de que esta se convirtiera en un éxito editorial. Al año siguiente la película ganó el premio mayor del prestigioso festival de Berlín. Yimou se fue convirtiendo en uno de los más notables artistas del cine chino, alcanzando gran notoriedad con Ju-Dou (1991) y Héroe (2002), dos de sus 6 películas que recibieron nominaciones a los Oscar. Y volvió a adaptar a Mo-Yan en 2000, en su película Happy Times. Si eso no es tener suerte.

Para ver la nota madre de esta columna, escrita por Ivana Romero.

 Columna publicada originalmente en la sección Cultura de Tiempo Argentino.

martes, 6 de julio de 2010

LIBROS - Kappa/ Los engranajes, de Ryonosuke Akutagawa: Reflejos sobre el agua

Un hombre sale a dar una caminata por el bosque, cuando sin aviso un kappa se cruza con él y decide perseguirlo. Entre la niebla y la sorpresa pierde su camino y en el intento de atrapar al extraño animal acaba por caer en un hueco profundo. Como en la Alicia de Carroll, es la entrada a un país desconocido, el de los kappa, criaturas míticas apenas conocidas por el hombre: allá el protagonista encontrará un espacio de inesperada comodidad. Akutagawa, autor de la novela y tal vez el escritor más importante de la literatura japonesa del siglo pasado, ubica allí un mundo que funciona como non plus ultra de la realidad, diseñado a medida de la necesidad de explicar su propia extrañeza frente a una vida que, es posible, ya había decidido terminar. Tal vez porque creía, como le ocurre al protagonista entre los kappa -como en el Soy leyenda, de Matheson-, que el intruso era él. Unidos por ese sentimiento de enajenación, personaje y autor coinciden al fin en rechazar una realidad que los ha expurgado de su organismo. No por nada el de la ficción se encuentra recluido en una institución mental.
Las novelas reunidas en esta edición, Kappa y Los engranajes, representan a un tiempo el mutis final de la obra y de la vida de Ryûnosuke Akutagawa, ambas publicadas por primera vez en 1927, apenas separadas por el acto mismo de su muerte. En Los engranajes, Akutagawa teje un relato en el que muchas veces es difícil comprender cuándo y dónde, dentro de la narración, se encuentra la frontera entre la realidad del escritor y el destino del protagonista, permitiendo al lector aceptar la velada sugerencia de que estas páginas representan, como el reflejo del cielo sobre el agua, un mapa fiel de los últimos días de ese hombre torturado. Delicados y sórdidos, los textos del japonés se alinean de algún modo con las trágicas literaturas más sombrías que trágicas de Kafka o Dostoievski.

(Artículo publicado originalmente en el suplemento Cultura del diario Perfil)

miércoles, 17 de febrero de 2010

LIBROS - JI-DO. Antología de la narrativa coreana contemporánea, compilado por Oliverio Coleho: La aventura de lo extraño

La historia puede resumirse así: un país arrasado es gobernado durante décadas por violentas dictaduras militares. Durante los 80 el sistema democrático consigue ser refundado y ya en los 90, bajo la influenza del brote neoliberal posterior a la caída de la URSS, el país termina de abrirse al gran flujo de capitales. Esta apurada sinopsis histórica que a primeras vistas parece tan propia, es sin embargo la de Corea del Sur. Y es posible que ninguna otra cultura, siendo a priori tan ajena, tenga tantos puntos en común con la historia reciente de la Argentina. A partir de los 90 el paralelo se quiebra: hoy Corea es considerada un país desarrollado, dentro de las primeras 15 potencias económicas del orbe. Dicho así, pareciera que ser coreano es el mejor destino posible, en contra de las notorias desventajas de ser argentino. Tal vez desde dentro la cosa no se vea como la pinta Wikipedia.
Grato trabajo de compilación del escritor Oliverio Coelho, es posible afirmar que Ji- Do, Antología de la narrativa coreana contemporánea, resulta un libro sorprendente. En primer lugar por lo que contiene: ocho cuentos escritos por ocho diferentes narradores coreanos representantes de diversos momentos históricos de la Corea moderna, heterogeneidad que sin embargo no se traduce en grandes saltos estéticos al avanzar sobre los textos. Aunque es posible pensar que esa comunión pudiera obedecer a los criterios del curador, es más agradable creer en la existencia de una potente marca poética que signa a la literatura coreana. Por suerte el cine coreano ha precedido a esta antología: entre ambos, cine y literatura, confirman que Ji- Do no es (sólo) el catálogo caprichoso de los gustos de Coelho, sino que puede intuirse en ellos el modelo a escala de una cultura propia. Como en las películas de Kim Ki Duk, Chan Wook Park o Joon Ho Bong, sin abjurar del realismo los cuentos de Ji- Do trazan historias en las que la realidad se presenta para el narrador como una criatura extraña: rozando lo siniestro, la cultura milenaria se resiste a convivir con las leyes del mercado.
Cierto es que el trabajo de Coelho dando vida a esta criatura de ocho cabezas, ha sido impecable. Ji- Do, cuya traducción al español es mapa, cumple de forma certera con su función: provee al lector del ovillo que le permitirá adentrarse por los corredores de esta literatura, cuya sola lectura es en sí misma la aventura.


Artículo publicado originalmente en el suplemento Cultura del diario Perfil.